miércoles, 23 de mayo de 2012
Desgarros de texto
SMS 1: “Ya no queda nada entre nosotras. Ni siquiera palabras.”
Eso fue todo lo que escribí. Todo lo que pude decir.
Decir el límite desde el lugar mínimo, aunque no sea el mismo, ni siquiera el necesario.
El daño siempre tiene algo de irreparable. Y la apuesta de esa marca es hacerla aprendizaje.
Pero cuando la historia se repite, el dolor crece también. Y la decepción.
El mensaje es un rasguño, porque ella me lastimó, me desconoció, no le importó mi dolor, ni siquiera le importó un nosotras.
Mensaje de retirada: me obligó a hacerlo.
…
Los intercambios continúan (pensé que era un mensaje sin respuesta): negativa a la unilateralidad de mis visiones, cuestionamiento de mi corte telefónico.
SMS 2. Me dice: “no vale cortar el teléfono cuando se escucha lo que no se quiere oír.”
Yo no quería tener la razón esta vez. Sólo quería trascenderla en dirección a la empatía, allí donde el dolor supera las razones e imprime un sello de urgencia a las treguas de abrazos y la suspensión de la tensión generada por la discusión.
Respondo explícita y dramáticamente. No tengo medias tintas.
SMS 3. Termino diciéndole que no la voy a perdonar, que “me hizo revivir una de mis peores pesadillas.”
A la mierda con todo.
…
Pero, nuevamente, no termina.
SMS 4. Ella insiste con que yo no entiendo algo. Dice que no quiere tener una conversación por sms y que, en todo caso, nos veamos el finde para conversar.
El finde?????????
Me voy al carajo.
SMS 5. Le digo: “No. No. No. La violencia no se justifica. Además, tuviste tiempo para querer explicar y no hiciste uso de él. Metete la explicación en el culo. No nos une nada más.”
…
Nunca terminé tan mal con alguien. Nunca pensé que le iba a decir estas cosas a alguien sin esperar resolver posteriormente. Y aquí estoy. Furiosa. Por fin puedo decir que no me siento una víctima.
Toda mi vida luchando contra los espejismos, contra los enmascaramientos de la violencia ejercida. La conozco desde muy chiquita como para confundirla.
Amor y violencia no se repelen, pero hacen del nudo el punto de una tensión que atraviesa la intensidad en todas sus dimensiones: sexuales, pero también de violencias discursivas. Quien habita esos caminos lo sabe perfectamente, la pregunta, en todo caso, es si le gusta.
viernes, 4 de mayo de 2012
La importancia de la afectividad primaria hacia el mundo
Verdad ya perdida, exiliada. Sólo la bravura del instante, demasiado y muy poco a un mismo tiempo. Y si el valor es sólo la contracara de la vergüenza del vacío de la falta de fondo?
Curiosamente, habito más cómoda entre lo que otros consideran “incomodidades”.
Respirar el aire de la contingencia me ensancha el pecho, me anima a quedarme de pie, me hace negociar con mis esmeros. La afectividad primaria es vital cuando abandona el barro angustioso del sentido y se queda absorta de lo poco y lo mucho, como suficiente y quizás lo mejor.
Curiosamente, habito más cómoda entre lo que otros consideran “incomodidades”.
Respirar el aire de la contingencia me ensancha el pecho, me anima a quedarme de pie, me hace negociar con mis esmeros. La afectividad primaria es vital cuando abandona el barro angustioso del sentido y se queda absorta de lo poco y lo mucho, como suficiente y quizás lo mejor.
domingo, 1 de abril de 2012
Rodeo subjetivo como movimiento del en-des-velo
Cansada de buscar en otros los atisbos de lo mío,
lo más subjetivo.
Cómo me gustaría poder ver más allá, llegar a asombrarme
a pelearme conmigo
de ser necesario.
No repetir la mañana feliz
que sin que ocurra no es
o es lo mismo que una cerveza sin alcohol
o que tu piel sin olor
o una noche sin ráfagas
que conducen al infierno.
Encontrar en los otros al menos una confusión
un temple que resista dignamente
me devuelve los colores de esa imagen tan antigua
los tonos de una sensación familiar
simple y estática
frente al hueco del brillo actual.
Un río bravo
una ventana chorreando la tormenta
el barro de las calles no asfaltadas
efecto sopapa de los pasos
y la sensación de que nada avanza,
más bien se espesa
se agudiza
se solidifica
y ahí mismo, se hace carne.
lo más subjetivo.
Cómo me gustaría poder ver más allá, llegar a asombrarme
a pelearme conmigo
de ser necesario.
No repetir la mañana feliz
que sin que ocurra no es
o es lo mismo que una cerveza sin alcohol
o que tu piel sin olor
o una noche sin ráfagas
que conducen al infierno.
Encontrar en los otros al menos una confusión
un temple que resista dignamente
me devuelve los colores de esa imagen tan antigua
los tonos de una sensación familiar
simple y estática
frente al hueco del brillo actual.
Un río bravo
una ventana chorreando la tormenta
el barro de las calles no asfaltadas
efecto sopapa de los pasos
y la sensación de que nada avanza,
más bien se espesa
se agudiza
se solidifica
y ahí mismo, se hace carne.
domingo, 11 de marzo de 2012
Una niña
una mujer
una espera que carcome la simiente
Mañanas prometidas de decepción
y noches de insignias demasiado localizadas
ya no hay suspiros ingenuos
sólo la ingratitud de la comprensión y el respeto.
Sólo un beso de esa piba
dámelo
no me importa nada
nadie nos ve y quizás
podemos nosotras pasarlo por alto también
o por lo más bajo
de nuestras dudosas actitudes
Heroína del sueño
lazarilla de multitudes confundidas
una mujer
una espera que carcome la simiente
Mañanas prometidas de decepción
y noches de insignias demasiado localizadas
ya no hay suspiros ingenuos
sólo la ingratitud de la comprensión y el respeto.
Sólo un beso de esa piba
dámelo
no me importa nada
nadie nos ve y quizás
podemos nosotras pasarlo por alto también
o por lo más bajo
de nuestras dudosas actitudes
Heroína del sueño
lazarilla de multitudes confundidas
jueves, 23 de febrero de 2012
Quien pudiera acercarse a ti con la intimidad de un niño que respira, quien pudiera hablarte con la voz azul del cielo, quien pudiera tocar en ti a la mujer sin que te desvanecieras en la bruma.
Al que te ama lo haces sentir que baja por una escalera a oscuras, al que te piensa lo engañas con la frivolidad del aire, al que te sueña se le escapa tu figura entre los cauces de neblina. [V.W.]
Al que te ama lo haces sentir que baja por una escalera a oscuras, al que te piensa lo engañas con la frivolidad del aire, al que te sueña se le escapa tu figura entre los cauces de neblina. [V.W.]
lunes, 13 de febrero de 2012
A juzgar por mis estados, las paredes deberían estar mugrientas, descascaradas, descaradas y sin color… o con muchas capas, todas mezcladas y perdidas por el tiempo y la impaciencia.
El minuto pestilente.
Energía de la más negra, en pócimas, para todos aquellos que quieran adquirirla, muchachos no hay reembolso. Efectos espectrales garantizados.
Ahora, de nuevo a pensar, a calcular. Y si el éxito anula el encanto?
El minuto pestilente.
Energía de la más negra, en pócimas, para todos aquellos que quieran adquirirla, muchachos no hay reembolso. Efectos espectrales garantizados.
Ahora, de nuevo a pensar, a calcular. Y si el éxito anula el encanto?
sábado, 11 de febrero de 2012
Palabras insensatas
que nunca se curan
si quiera con los perdones correspondientes.
Suspiros perdidos
cuando las miradas barrieron el espacio de la entrega y la ilusión
cortezas de dolor resquebrajas
prontas a la infección de lo obsesivo
se aferran a lo que ya se escapó de nuestras chances.
Viento, ojos, escupidas a un aire denso
tan denso como tu negativa
como mi recelo
como las manos que se tocan
y se despiden.
que nunca se curan
si quiera con los perdones correspondientes.
Suspiros perdidos
cuando las miradas barrieron el espacio de la entrega y la ilusión
cortezas de dolor resquebrajas
prontas a la infección de lo obsesivo
se aferran a lo que ya se escapó de nuestras chances.
Viento, ojos, escupidas a un aire denso
tan denso como tu negativa
como mi recelo
como las manos que se tocan
y se despiden.
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