lunes, 21 de julio de 2014

Me despierta el silencio,
las palabras no dichas,
las caricias de un pasado perdido.

Amurallada en mi cama,
doy vueltas
con mi cuerpo
para llegar a rozar
otro,
que no da calor ni abraza,

sólo toca desde adentro hacia afuera.

lunes, 26 de mayo de 2014

I
Perdida desde siempre
desde hace tanto tiempo
que ya no sé adónde volver

No pertenezco
pero tampoco renuncio
si vos estás cerca

Me duele la lluvia
el viento
y todas las partidas
las tuyas
las mías

II
Volver al punto del silencio
inextenso
karma de la renuncia
a estar siempre alienada
a flotar más alto

a volver a rajuñarte la espalda
en el orgasmo
a olerte el cuello donde nace tu nuca

III
Debería estar sonriendo
y sin embargo, lloro
detenida
paralizada
estancada
en pantanos de consistencias
ajenas a mi amor

IV
Cómo me gustaría volver a explicarte…
volver a batir el cubilete
de las posibilidades

y quizás
en vez de explicarte
pedirte ayuda
paciencia
abrazos
caminos

pedirte sexo
miradas sin órbita
inmensidad


martes, 29 de abril de 2014

Abrirte el corazón
para olerlo
para sentir la temperatura de tu amor
de tu amor, que tanto deseo
para tirarle tierra
incluso ahora,
que ya decidiste sacarlo de ahí…

Desnuda de tus ojos
me pierdo infinita
de los respiros que me vuelven a la paz
la tuya
la mía
la que no tuvimos
la que yo sigo sin tener…

…cruzo los dedos cada noche

por deshacer el ritual correcto…

domingo, 27 de abril de 2014

Húmeda
mi piel avanza
se lleva todo puesto
hasta el dolor más pequeño y evitable.

Mirarme de lejos
en un acto impío
los daños son ciertos,
la próxima vez
deberé actuar con buen tino.

Mirar a los demás
con la sinceridad más falsa
que tenga a mi alcance.

Es muy difícil no escribir con rojo sangre
lo que merece sangrar,
la pérdida duele más
que no haber tenido nada.

Abrazar desmesuradamente
restos de material desecho.

Remordimientos de la acción…
me niego a aceptarlos!
El dolor de vivir de los silencios me aprisiona
Late
Brota
Se enceguece
Se constriñe
mi corazón al verte.

Un latido me alcanza
para desarmarme
para dudar de todo
para perder la razón
que tenía.

Duele
como hoja de acero
que punza
y luego ingresa casi resbaladiza
cortándome

lenta, pero certeramente.

viernes, 28 de marzo de 2014

Sale del dolor, así, sucio, lleno de palabras que se muerden la boca, que aprietan los dientes ya gastados de apretar. Como gesto de impotencia sublevada. Una y otra vez. Tantas veces como sea necesario. O inevitable.
Conversar indefinidamente. Sólo para el desvío de la comunicación, o para ganar una batalla invisible, interna, con contrincantes inexistentes o simplemente ausentes al diálogo presente.

Cuando se secan las salivas, comienzan a ensancharse los silencios de la resignación, del desgaste. Generalmente, las miradas se esquivan, siempre se dice algo horroroso, de esas cosas que no pueden volver a repasarse… no, no hay recapitulación posible, la síntesis no aclara porque el lenguaje no es vacío: cada vez que se dice, se dice por primera vez, con la misma fuerza o mayor aún.

jueves, 20 de febrero de 2014

Que carcome la piel
la piel que se derrite
y cae por alcantarillas sucias.

Que roza los costados
de todos mis intentos
en abismo
desfundamento.

Que rompe los silencios tranquilos
y me aísla, me aturde.

Mis venas se pudren
trasladan licores benignos
anestésicos
que se vuelven fluorescentes
cuando los vasos se dilatan
la bebida fermenta...

donde todo es útero
incendios que arden
sórdido y primitivo.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Desgarros de texto




SMS 1: “Ya no queda nada entre nosotras. Ni siquiera palabras.”

Eso fue todo lo que escribí. Todo lo que pude decir.

Decir el límite desde el lugar mínimo, aunque no sea el mismo, ni siquiera el necesario.

El daño siempre tiene algo de irreparable. Y la apuesta de esa marca es hacerla aprendizaje.



Pero cuando la historia se repite, el dolor crece también. Y la decepción.

El mensaje es un rasguño, porque ella me lastimó, me desconoció, no le importó mi dolor, ni siquiera le importó un nosotras.

Mensaje de retirada: me obligó a hacerlo.

…

Los intercambios continúan (pensé que era un mensaje sin respuesta): negativa a la unilateralidad de mis visiones, cuestionamiento de mi corte telefónico.

SMS 2. Me dice: “no vale cortar el teléfono cuando se escucha lo que no se quiere oír.”



Yo no quería tener la razón esta vez. Sólo quería trascenderla en dirección a la empatía, allí donde el dolor supera las razones e imprime un sello de urgencia a las treguas de abrazos y la suspensión de la tensión generada por la discusión.



Respondo explícita y dramáticamente. No tengo medias tintas.

SMS 3. Termino diciéndole que no la voy a perdonar, que “me hizo revivir una de mis peores pesadillas.”

A la mierda con todo.



…



Pero, nuevamente, no termina.

SMS 4. Ella insiste con que yo no entiendo algo. Dice que no quiere tener una conversación por sms y que, en todo caso, nos veamos el finde para conversar.

El finde?????????



Me voy al carajo.

SMS 5. Le digo: “No. No. No. La violencia no se justifica. Además, tuviste tiempo para querer explicar y no hiciste uso de él. Metete la explicación en el culo. No nos une nada más.”



…

Nunca terminé tan mal con alguien. Nunca pensé que le iba a decir estas cosas a alguien sin esperar resolver posteriormente. Y aquí estoy. Furiosa. Por fin puedo decir que no me siento una víctima.

Toda mi vida luchando contra los espejismos, contra los enmascaramientos de la violencia ejercida. La conozco desde muy chiquita como para confundirla.

Amor y violencia no se repelen, pero hacen del nudo el punto de una tensión que atraviesa la intensidad en todas sus dimensiones: sexuales, pero también de violencias discursivas. Quien habita esos caminos lo sabe perfectamente, la pregunta, en todo caso, es si le gusta.

viernes, 4 de mayo de 2012

La importancia de la afectividad primaria hacia el mundo

Verdad ya perdida, exiliada. Sólo la bravura del instante, demasiado y muy poco a un mismo tiempo. Y si el valor es sólo la contracara de la vergüenza del vacío de la falta de fondo?
Curiosamente, habito más cómoda entre lo que otros consideran “incomodidades”.
Respirar el aire de la contingencia me ensancha el pecho, me anima a quedarme de pie, me hace negociar con mis esmeros. La afectividad primaria es vital cuando abandona el barro angustioso del sentido y se queda absorta de lo poco y lo mucho, como suficiente y quizás lo mejor.

domingo, 1 de abril de 2012

Rodeo subjetivo como movimiento del en-des-velo

Cansada de buscar en otros los atisbos de lo mío,
lo más subjetivo.
Cómo me gustaría poder ver más allá, llegar a asombrarme
a pelearme conmigo
de ser necesario.

No repetir la mañana feliz
que sin que ocurra no es
o es lo mismo que una cerveza sin alcohol
o que tu piel sin olor
o una noche sin ráfagas
que conducen al infierno.

Encontrar en los otros al menos una confusión
un temple que resista dignamente

me devuelve los colores de esa imagen tan antigua
los tonos de una sensación familiar
simple y estática
frente al hueco del brillo actual.

Un río bravo
una ventana chorreando la tormenta
el barro de las calles no asfaltadas
efecto sopapa de los pasos
y la sensación de que nada avanza,
más bien se espesa
se agudiza
se solidifica
y ahí mismo, se hace carne.

domingo, 11 de marzo de 2012

Una niña
una mujer
una espera que carcome la simiente

Mañanas prometidas de decepción
y noches de insignias demasiado localizadas

ya no hay suspiros ingenuos
sólo la ingratitud de la comprensión y el respeto.

Sólo un beso de esa piba
dámelo
no me importa nada

nadie nos ve y quizás
podemos nosotras pasarlo por alto también
o por lo más bajo
de nuestras dudosas actitudes

Heroína del sueño
lazarilla de multitudes confundidas