jueves, 21 de febrero de 2008

"Toda persona que actúa ama entonces su acción infinitamente más de lo que merece ser amada; y las mejores acciones se producen en semejannte exceso de amor, de modo que en todo caso tienen que ser indignas de este amor, aun cuando su valor fuera incalculablemente grande."
(F.N., Segunda consideración intempestiva)

3 comentarios:

Martín Ludwig dijo...

¿Esa no es la clave del amor?

Martín Ludwig dijo...

Y la libertad de expresión, qué?

Pepe Dildo dijo...

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Este blog me hace sonrojar!!!!!!